RICKY RUBIO:
“Agradezco todo el apoyo que siempre me ha dado la afición”

Agradezco todo el apoyo que siempre me ha dado la afición
Es un superdotado del básquet y el mejor jugador joven del país, a pesar de la polémica que lo ha rodeado últimamente. Ricky Rubio nos habla en exclusiva, antes de conocer cuál será su próximo destino profesional.
Pocas veces me ha costado tanto cerrar una entrevista como la de este joven promesa del básquet español. Ricky Rubio participó en una sesión de fotos con la revista DiR Emotions durante el pasado mes de junio, mientras hablaba de un posible y brillante futuro en la NBA que justo entonces empezaba a dibujarse. Sabíamos cómo había empezado la historia pero, casi dos meses después, al día de cierre de la revista, ni el propio Ricky era capaz de escribir el final de su historia.
Durante este tiempo, la vida del jugador ha sido como una cuerda en tensión. Por un extremo están sus padres, que han luchado para ofrecerle un futuro profesional a la altura de sus capacidades, y por el otro lado, el DKV Joventut, su club de infancia, que no ha querido ceder ni un ápice, ni en tiempo ni en dinero, de un contrato que muchos consideran excesivo. La cuerda se fue tensando mucho: Ricky demandó al DKV Joventut, salió elegido con el número cinco del draft de mano de los Timberwolves de Minessota, pero no fue posible llegar a ningún acuerdo económico… Hasta que a finales de julio se produjo la ruptura definitiva con el equipo verdinegro y con su presidente.
En estos momentos el futuro de Ricky Rubio camina entre el Regal Barça, el Real Madrid de Florentino o el Timberwolves americano. Mientras tanto, él me insiste: “yo lo que siempre he querido es mejorar, aprender más y jugar en un equipo donde podamos conseguir cosas”. No ha sido fácil para Ricky que, en palabras de su entorno familiar, es por encima de todo un gran deportista que “sólo quiere jugar a básquet y progresar como jugador”. Un joven que repite que nunca ha querido hacer daño a nadie: “me sabe muy mal lo que ha pasado sobre todo por la gente. Por eso quiero agradecer el apoyo que siempre me ha dado la afición. Pero creo que después de todo lo que ha pasado el club no me quiere y, claro, todo es bastante doloroso…”, me dijo Ricky por teléfono con una preocupación que estaba muy lejos del tono alegre e ilusionado de la siguiente entrevista.
- La NBA marcará un antes y después en tu carrera y en tu vida. Pasarás de un micromundo donde eres alguien importante a un macromundo donde serás muy pequeño. ¿Te sientes muy presionado?
Que me haya presentado no quiere decir que me marche. Apuntarse al draft siempre es un riesgo. Pero creo que si al final sale, estaré preparado. Te mentiría si te dijese que no me da un poco de vértigo pero ese mundo es tan increíble, el espectáculo que hay, ver cómo valoran el básquet…los jugadores….Uf!. A pesar de que suene un poco tópico, el básquet en Estados Unidos es lo mismo que el fútbol aquí, es el deporte más grande.
- ¿No te sientes demasiado joven para dar el salto?
Yo lo único que quiero es mejorar. Y creo que mejoras realmente cuando juegas con los mejores. Cuando sea el momento, por supuesto que daré el salto.
- Eres el niño precoz del básquet español, debutaste con sólo 14 años, ya has ido a unas Olimpiadas antes de cumplir los 18…
La verdad es que cuando empecé a jugar ya lo hacía con niños dos años más mayores que yo. Cuando eres pequeño no se nota porque no utilizas tanto el físico sino que es más importante la técnica. En cambio, cuando llegas a categorías más grandes sí que importa el físico. Y, por cierto, estos compañeros que eran más grandes ahora son los amigos con los que salgo normalmente.
LUCHADOR Y MUY AFORTUNADO
Ricky ya ha crecido. Tiene 18 años, mide 1,91 m de altura y casi lo mismo de “anchura” ya que tiene unos brazos muy largos que miden 2,06 m si los extiende al máximo. Una voz grave, profunda, que acompaña con un discurso muy maduro. Todo en él desprende un magnetismo inusual en un chico de su edad. ¿Serán esos ojos almendrados y subrayados por unas espesísimas pestañas rizadas? ¿O el don que dicen que tienen los deportistas escogidos para triunfar? Mientras su madre Tona Vives me resume el secreto de Ricky (“es meticuloso, perfeccionista y muy trabajador”), él se define a sí mismo simplemente como alguien muy “afortunado”.
- ¿Cómo te definirías como jugador?
Me gusta correr y creo que soy un jugador rápido. Dicen que soy inteligente repartiendo el juego en la pista. Y también creo que soy un base generoso, que pienso en los compañeros y trabajo en equipo.
- Yo te veo jugar y te veo eléctrico, apasionado, líder…
Siempre he jugado así. También parecerá un tópico pero me han enseñado que en el básquet todos los segundos son importantes. Para mí, no estar al cien por cien durante un partido es una falta de respeto para los compañeros que están en el banquillo.
- ¿Qué es lo que te hace progresar?
Soy muy exigente pero, sobre todo, escucho a los que me quieren de verdad. La familia y mi padre, especialmente. Cuando era mi entrenador de niño, él siempre decía a todo el equipo que lo habían hecho muy bien y a mí en cambio, no me daba más de un regular… (se ríe).
- ¿Y cómo llevas el hecho de ser ídolo de tanta gente?
No me lo creo ni yo, que sea un ídolo para la gente y eso sólo por jugar a básquet… En la pista intento dar el mejor ejemplo y estar siempre positivo. En cambio, en la calle soy tímido y muy vergonzoso, sí y también con las chicas, claro…
- Me han dicho que tienes una fan muy especial.
Sí, mi abuela está muy pendiente de mí y siempre está sufriendo por si me hago daño o me lesiono. El otro día me vio por la tele en un partido contra el Madrid en el que tuve que retirarme al vestidor por un golpe en el pie, y ella me iba llamando al móvil. Se enfadó y todo porque no le cogí el teléfono y yo le decía “pero, abuela, no podía contestarte porque todavía estaba en medio del partido!”
BÁSQUET EN LAS VENAS
Ricky es un chico familiar que ha vivido el básquet desde niño. Su padre ha compaginado su trabajo con el entrenamiento de varios equipos de básquet; su madre, la mujer que le apoya y le marca el camino día a día, también jugaba a baloncesto cuando era joven, igual que sus hermanos Marc y Laia.
- ¿Cuáles son las expectativas para el 2010?
La gente tiene unas previsiones tan enormes que…uf…me asusta un poco. Yo creo que si llego a la mitad de lo que esperan, ya estaré contento. Llegar a la NBA algún día sería todo un sueño!
No sabemos si Ricky Rubio ha retrasado durante un par de años su sueño americano. Sólo esperamos que, como el magnífico deportista que es, pueda cumplir sus expectativas algún día. Y que pueda jugar y mejorar, tal y como él desea por encima de todo, con muchos minutos de buen básquet.
10 SECRETOS DE RICKY RUBIO
- Tú mejor recuerdo personal: Los uno contra uno de casa de mi abuela. Cuando era pequeño y mi madre trabajaba, ibamos al mediodía a comer a casa de mi abuela. MI hermano Marc y yo comíamos super rápido para salir al patio a jugar al uno contra uno en la canasta. Era muy divertido.
- Y el recuerdo deportivo: me quedo con las Olimpiadas y con la Copa del Rey de la Peña y con cómo se celebró en el estadio. La alegría de los aficionados y del equipo…
- Tú juego de play preferido: El Proevolution i el Call of Duty.
- Grupo musical favorito: El Canto del Loco.
- Un referente deportivo: Rafa Nadal.
- Comida preferida: rape a la marinera. Y de postre, brownies!
- Un entrenador: mi padre Esteve.
- El mejor compañero de vestuario: no puedo escoger sólo uno.
- Un ídolo del básquet español: Pau Gasol. Los dos hermanos me parecen enormes!
- Y uno internacional? Chris Paul, de los New Orleans Hornets de la NBA.
ADN PROFESIONAL
Ricky Rubio (El Masnou, 21 de octubre de 1990) empezó a jugar a fútbol y básquet a los 5 años. A los 10 tuvo que escoger entre los dos deportes y eligió el equipo de básquet del Masnou, donde le entrenaba su padre, Esteve Rubio.
• A los 12 años empezó a jugar con los infantiles del DKV Joventut. La Peña es el equipo donde ha desarrollado su espectacular trayectoria deportiva.
• Tiene el record como jugador más joven de la historia en debutar en la liga ACB cpm 14 años, 11 mesos y 21 días, durante el año 2005. También es el jugador más joven en ser escogido para formar parte del quinteto ideal de la liga durante la edición del año 2007. Durante el año 2006 recibió el premio revelación de la Liga ACB. Participó en los JJOO de Pekín del 2008 y ganó una medalla de plata con la selección española.
Texto: Susana Gómez
Fotografías: César Lucadamo.